TEXTO.CASA GUZMÁN. LA TIRÉ PORQUE ERA MÍA

Casa Guzmán
“La tiré porque era mía”

Burgos Vijande, Alberto

Universidad Politécnica de Valencia. Profesor contratado doctor por el Departamento de Proyectos arquitectónicos. Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia, España. estudio@albertoburgos.es

Carrau Carbonell, Teresa

Universidad Politécnica de Valencia. Programa de Doctorado en Arquitectura, Edificación, Urbanística y Paisaje en Departamento de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia. teresa.carrau.es@gmail.com

El 11 de Enero de 2016, España amanecía con este triste titular, que anunciaba la demolición de la Casa Guzmán de Alejandro de la Sota, dramática pérdida para la cultura española. La necesidad de proteger el patrimonio doméstico del s.XX es urgente. Por ello se adopta una actitud proactiva, que analiza el caso de la Casa Guzmán para buscar soluciones viables para la conservación de este tipo de patrimonio.

Se parte de un estudio profundo de la obra para conocer sus limitaciones en la actualidad ¿había dejado de der vigente la Casa Guzmán?¿se había vuelto inhabitable? Para entender bien esta obra maestra, se estudia en primer lugar el compendio de documentación original, escritos, dibujos y fotografías en los que se encuentra la idea de proyecto, los sucesivos anteproyectos y la construcción final. A continuación, se analiza el resultado y se confirma la coherencia entre idea y materialización; una casa acaracolada, cobijada en el terreno y que se abre o se cierra al imponente paisaje con total naturalidad. Como decía Sota; “lo que podría haber sido y lo que ha sido señala hacia un mismo fin que está siempre presente”. Por último, se describe la experiencia de la última visita a la Casa Guzmán con el último propietario, antes de ser demolida, en Noviembre del 2014. Se señalarán las patologías y las nuevas necesidades detectadas en ese momento, y se descubrirán las claves del proyecto que seguían aún latentes.

La arquitectura de Alejandro de la Sota radica en el conocimiento profundo de las necesidades materiales y espirituales del hombre, valor intrínseco a los ideales funcionalistas de los primeros Modernos. “La arquitectura es para las mismas necesidades antropológicas”, decía Sota. Se analizará la escala humana de la Casa Guzmán, una casa “que no se nota” en la que la arquitectura es un medio para un fin: “estar bien”.

Decían los modernos que la forma sigue a la función. Se apuesta por la recuperación de la función como clave para conservación de las casas del M.M., puesto que son casas hechas para vivir en ellas. Se hace necesario aceptar los lógicos ajustes del programa funcional, las transformaciones propias de la evolución y el paso del tiempo y se reflexiona acerca de sus límites. Se rompe una lanza en favor de que las casas del Movimiento Moderno se mantengan vivas como casas.

Palabras clave: vivienda, Sota, Guzmán, patrimonio, programa