Texto Ocurrencias. Casa Velazquez de Alejando de la Sota

Las casas de Alejandro de la Sota reflejan las preocupaciones del arquitecto y su forma de resolverlas a lo
largo de su trayectoria. La casa Velázquez es un ensayo en el que aparecen por primera vez una serie de
“ocurrencias”, soluciones que resuelven algunas de sus inquietudes sobre el habitar y que surgen de
reinventar todo de nuevo y cada vez. La casa en Pozuelo es la cuna de estas pequeñas investigaciones que
luego serán perfeccionadas en sus viviendas más célebres: Casa Varela, Guzmán y Domínguez.
“El hombre normal y de un mínimo de sensibilidad, necesita de un mínimo de naturaleza” decía Sota. En
Casa Velázquez, ensaya por primera vez la fusión exterior-interior, utilizando entre otros mecanismos, un
único pavimento dentro y fuera “sin pisar raya”, tema que afinó años más tarde en la Casa Guzmán.
También, “La separación grande de zonas influye en un buen vivir. En otras ocasiones es su proximidad
¡Quien sabe! Alguna nueva disposición de dormitorios, aseos, pueden favorecer su uso”. Sota ingenia ya en
esta casa, las puertas-armario que organizan la zona de dormir con una galería-estudio-sala de juegos
común, que después empleó en Casa Varela. Además escribía; “Me gustó siempre hablar de Arquitectura
como divertimento; si no se hace alegremente no es Arquitectura. Esta alegría es, precisamente, la
Arquitectura, la satisfacción que se siente. La emoción de la Arquitectura hace sonreír, da risa”. El proyecto
de casa Velázquez refleja esta idea de arquitectura, esa mirada fresca y joven de la que surgen obras
maestras como el Gimnasio Maravillas. Por ejemplo, aprovecha la cubierta del garaje, algo elevada, para
disponer un solárium desde el que sale un tobogán que va directo a la piscina. Y así, una secuencia de
“ocurrencias” que se desvelarán en la exposición del artículo. Estrategias que se materializan en el detalle y
que tienen una única misión global que compone toda su obra: “Desde mis primeros años de profesión
entendí que todo giraba en ese “estar bien”, entendía que tenías que albergar a gente para que estuviera
bien”. La ordenación del medio para que el hombre habite feliz.